Cuando pequeña, digamos unos 14 o 15 años en pleno momento grunge, (la última tendencia masiva a nivel mundial en música)... pertenecía al grupo melómano enfermo por esa obsesiva misión de aquella época sin internet de conseguir todo lo no masivo en tienditas under, cassettes re-grabados, y cds rallados de amigos de amigos, fue así como conocí a The Clash, y fue así como accedí a su videografía en donde siempre había un personaje que llamaba mi atención, el bajista.Como yo también tenía mi bajo y mi banda, no era extraño... y si a eso le sumamos la presencia contemporánea de Paul en bandas como The Good, The Bad and The Queen, pues cumple todos los requisitos para ser uno mas de mis amores platónicos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada